
Tenía 24 años cuando me
dieron la noticia: tendría que vivir el resto de mi vida con diabetes tipo 1.
Estaba a punto de graduarme en la Universidad, y aun así me sentía como una
niña que necesitaba ser protegida de aquella pesadilla.
La diabetes se puede
diagnosticar en niños, adolescentes y adultos jóvenes o mayores, y en todas las
edades...