A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Y esa es una gran máxima de la vida que se puede aplicar a la salud, de la que abusamos hasta que, resentida por los excesos y nuestro autoengaño de que “está mejor que nunca”, terminamos por perderla.


A las personas que tienen diabetes esto les suele pasar más a menudo de lo que creemos. Y precisamente por esto es por lo que debemos comenzar a cambiar el chip y comenzar a cuidar lo que de verdad importa. La mayoría de las ocasiones damos más importancia a cosas triviales, y dejamos de lado lo que más valioso. Muchas veces la vida no nos deja ver el bosque, quizás porque no somos conscientes de que podemos perderlo. Pero si reflexionamos unos minutos, veremos que la solución es más sencilla de lo que parece y que está en nuestras manos.

También en la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) esta enseñanza la podemos aplicar en nuestra lucha diaria para conseguir que sea una entidad cada día más fuerte. Lejos de lo que se pueda pensar, no hace falta grandes gestas para conseguirlo, tan sólo hay que estar unidos y luchar juntos por nuestros derechos. No digo que no sea complicado, pero aquí me tenéis, como siempre lo he estado desde que asumí la Presidencia de FEDE, para apoyaros en mí si lo necesitáis.


¡Gracias a todos por vuestro trabajo!